Nuestra Identidad

Historia y Confesión

Somos una familia de fe llamada a ser un puente vivo: uniendo el fervor y el avivamiento del Espíritu Santo con la profundidad y fidelidad de la teología reformada histórica.

Nuestra Organización

Nuestra Misión y Llamado

Somos una Misión Cristiana con una visión integral de servicio, reconociendo que la fidelidad espiritual debe ir de la mano con la integridad terrenal y la educación de excelencia.

Transparencia y Obediencia Civil

Legalidad y Fidelidad: El Sello de Credibilidad de la Misión.

La solicitud de Personería Jurídica Especial no es solo un requisito, sino un acto de responsabilidad ante Dios y la sociedad, vital para:

  • Transparencia Total: Uso íntegro y auditable de los recursos como Entidad Sin Ánimo de Lucro (ESAL).
  • Operación: Administrar bienes, establecer convenios y expedir documentos legales.
  • Obediencia al Orden Civil: Cumplir con la Ley 133 de 1994 (Ley de Libertad Religiosa), honrando la autoridad colombiana.

Alianzas de Alta Formación

La Preparación del Vaso: Forjando Siervos con Solidez y Visión.

Nuestra Misión está dedicada a la formación integral de hombres y mujeres para el servicio, preparándolos no solo en Teología, sino también en ética y valores, apoyándonos en alianzas estratégicas:

  • Comunidad Reformada: Para el estudio de Confesiones Históricas y solidez teológica.
  • Institución Psicológica: Para integrar la fe con el acompañamiento y cuidado del alma.
  • Formación desde Jerusalén: Para el estudio crítico de las raíces hebreas.
  • Seminario Bíblico Creciente: En alianza con Infortecr (avalado por CEDECOL) para la ordenación y acreditación de Capellanes, constituyendo nuestro primer cuerpo diaconal de servicio público.

Seminario Bíblico Creciente y la Gracia Financiera

Derrumbando Barreras: Educación para la Vocación.

El corazón operativo de nuestra Misión es el Seminario Bíblico Creciente, un Instituto Teológico con un profundo enfoque en el servicio a la comunidad que lo apoya.

Es un principio ineludible que ninguna persona con una vocación religiosa genuina deba ver su llamado frustrado por la barrera económica. Buscaremos activamente aportes y recursos para que la formación y el desarrollo del ministerio sean accesibles, permitiendo que la fe y el servicio fluyan sin las limitaciones del dinero, sirviendo en la comunidad que lo apoya.

Nuestra Teología

Afirmaciones de Fe y Posición Teológica

Esta es nuestra declaración doctrinal oficial, que guía nuestra práctica, enseñanza y manera de vivir nuestra fe en comunidad.

Identidad Denominacional

Somos cristianos de convicción presbiteriana con tendencia pentecostal y una orientación conservadora. Nos identificamos como cesacionistas moderados, reconociendo que los dones y manifestaciones extraordinarias del Espíritu Santo, si bien tuvieron un propósito fundacional y confirmatorio en la era apostólica, continúan operando poderosamente hoy en la vida de los creyentes para la edificación de la Iglesia, la capacitación para el servicio y la extensión del Reino de Dios.

Buscamos una expresión equilibrada y ordenada de estos dones, siempre basada en la sana doctrina y el discernimiento bíblico. Nuestro enfoque es siempre equilibrado y basado en la sana doctrina.

Hechos 2:17-18: "Y en los postreros días, dice Dios, Derramaré de mi Espíritu sobre toda carne..."

1 Corintios 12:4-11: "Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo... Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere."

Efesios 4:11-13: "Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio..."

Romanos 12:6-8: "De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada..."

Rechazo a Movimientos Específicos

Nos distanciamos de las tendencias de Tercera Ola, Vino Nuevo y Lluvia Tardía, por considerar que algunas de sus prácticas y enseñanzas no se ajustan a la base bíblica, y a menudo priorizan la experiencia sobre la Palabra. De igual forma, no estamos de acuerdo con los movimientos de Reforma Apostólica y Profética (en cuanto a la restauración de oficios apostólicos y proféticos con autoridad fundacional actual), Neopentecostales (en sus expresiones extremas y sin discernimiento) y Guerra Espiritual (en sus exageraciones y desviaciones bíblicas).

Asimismo, rechazamos categóricamente las doctrinas de la "Super Fe" (Word of Faith), la confesión positiva y el evangelio de la prosperidad, ya que sus énfasis y prácticas no siempre se encuentran respaldados por la Biblia y a menudo distorsionan el mensaje central del Evangelio, promoviendo el egoísmo y la avaricia.

2 Timoteo 4:3-4: "Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias..."

1 Timoteo 6:5-10: "...compréndelo, gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento... porque raíz de todos los males es el amor al dinero..."

Colosenses 2:8: "Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres..."

Mateo 7:15-20: "Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas... Por sus frutos los conoceréis."

Énfasis en la Biblia

Creemos firmemente en la Biblia como autoridad, inspiración, inerrancia y revelación de Dios. Consideramos que la Biblia es completamente suficiente y completa en cuanto a la doctrina y el comportamiento de los cristianos sobre el plan de Dios para la salvación y la vida piadosa, y no necesita suplementos basados en la tradición o en supuestas nuevas revelaciones que pretendan tener la misma autoridad que la Escritura.

2 Timoteo 3:16-17: "Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia..."

2 Pedro 1:20-21: "...ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana..."

Salmo 119:105: "Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino."

Deuteronomio 4:2: "No añadiréis a la palabra que yo os mando, ni disminuiréis de ella..."

Fundamento Teológico Reformado

Nuestro fundamento doctrinal se basa en las cinco "Solas" de la Reforma Protestante:

Sola Scriptura
(Solo la Escritura)

Creemos que la Biblia es la única autoridad infalible de Dios para la fe y la práctica.

Isaías 8:20, Mateo 4:4, Juan 17:17, Gálatas 1:8-9

Sola Fide
(Solo la Fe)

Creemos que la salvación es recibida únicamente por gracia a través de la fe en Jesucristo, sin obras.

Romanos 3:28, Efesios 2:8-9, Gálatas 2:16, Filipenses 3:9

Sola Gratia
(Solo la Gracia)

Creemos que la salvación es un don inmerecido de Dios, concedido por Su pura gracia.

Romanos 11:6, Tito 3:5, 2 Tim 1:9, Juan 1:16-17

Solus Christus
(Solo Cristo)

Creemos que Jesucristo es el único mediador entre Dios y los hombres, y el único camino a la salvación.

Juan 14:6, Hechos 4:12, 1 Tim 2:5, Hebreos 9:11-12

Soli Deo Gloria
(Solo a Dios la Gloria)

Creemos que toda la creación y la redención tienen como propósito la gloria de Dios.

1 Cor. 10:31, Romanos 11:36, Salmo 115:1, Apoc 4:11

Asimismo, nos adherimos a las Confesiones Históricas Reformadas, como la Confesión de Fe de Westminster, el Catecismo Mayor y Menor de Westminster, el Catecismo de Heidelberg, la Confesión de Fe Española de 1559, y la Confesión de Fe de La Rochelle (1559/1571), que consideramos expresiones fieles de la verdad bíblica y guías para nuestra doctrina y vida cristiana.

Teología Trinitaria

Creemos en la Trinidad de Dios según el Credo Niceno, manteniendo una posición cristiana ortodoxa sobre el Ser de Dios. Es importante destacar que, aunque el Credo Niceno (325 d.C.) formalizó la doctrina, la creencia y articulación de la Trinidad ya existía en la Iglesia primitiva; Tertuliano, por ejemplo, usó el término "Trinitas" en latín y desarrolló su teología trinitaria alrededor de 160-220 d.C., siendo uno de los primeros en conceptualizarla explícitamente.

Además, afirmamos que la deidad de Cristo es clara en las Escrituras, tanto en Sus propias palabras como en el testimonio de los apóstoles. Jesús mismo se atribuyó prerrogativas divinas (ej. Juan 8:58 – "Antes que Abraham fuese, yo soy"; Juan 10:30 – "Yo y el Padre uno somos", por lo cual intentaron apedrearlo por blasfemia). Los apóstoles, inspirados por el Espíritu Santo, también lo reconocieron explícitamente como Dios (ej. Juan 1:1 – "El Verbo era Dios"; Juan 20:28 – "¡Señor mío y Dios mío!" de Tomás; Tito 2:13; Filipenses 2:6).

Compartimos, en gran medida, los principios relacionados con la persona y la obra de Cristo y el Espíritu Santo, que se remontan al Séptimo Concilio Ecuménico de la Antigua Iglesia Cristiana.

Antropología Bíblica

Apoyamos el creacionismo bíblico y la naturaleza trifuncional dualista del hombre. Consideramos que las doctrinas del Pecado Original y Depravación Total tienen una base sólida en la Biblia.

Génesis 1:26-27: "Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza..."

Romanos 5:12: "Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte..."

Efesios 2:1-3: "Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados... y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás."

Jeremías 17:9: "Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?"

1 Tesalonicenses 5:23: "Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible..."

Soteriología

En cuanto a la salvación, afirmamos que Dios es absolutamente soberano en la elección y redención de los pecadores, manifestando Su gracia inmerecida conforme a Su propósito eterno. Creemos en la Depravación Total del hombre, que le hace incapaz por sí mismo de volverse a Dios. Sin embargo, en Su amor y misericordia, Dios ofrece la salvación a través de la obra expiatoria de Jesucristo en la cruz, haciendo un llamado genuino a todos a arrepentirse y creer.

Reconocemos que la fe y el arrepentimiento son dones de Dios, capacitados por el Espíritu Santo, y que aquellos a quienes Dios ha llamado eficazmente responderán en fe. Abogamos por un equilibrio bíblico entre la soberanía divina y la responsabilidad humana, entendiendo que la salvación es enteramente obra de Dios, pero que requiere una respuesta de fe de parte del individuo, respuesta que es habilitada por la gracia de Dios.

Juan 6:44: "Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero."

Efesios 1:4-5: "...habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad."

Romanos 8:29-30: "Porque a los que antes conoció, también los predestinó... y a los que predestinó, a estos también llamó..."

Hechos 11:18: "...¡De manera que también a los gentiles ha dado Dios arrepentimiento para vida!"

Filipenses 1:29: "Porque a vosotros os es concedido a causa de Cristo, no solo que creáis en él, sino también que padezcáis por él."

Perseverancia de los Santos

Creemos que aquellos que verdaderamente han nacido de nuevo nunca perderán su salvación. Afirmamos que los apóstatas nunca fueron salvos, al ser personas que sólo profesan una fe fingida o una religión ceremonial. De igual manera, los falsos maestros y profetas herejes tampoco fueron salvos.

Juan 10:28-29: "...y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano."

Filipenses 1:6: "Estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo."

1 Juan 2:19: "Salieron de nosotros, pero no eran de nosotros; porque si hubiesen sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros..."

Romanos 8:38-39: "Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida... nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro."

Relación entre Hombres y Mujeres

Defendemos una perspectiva "complementaria" sobre las relaciones entre hombres y mujeres, que no es tradicional ni feminista. Creemos que Dios creó a hombres y mujeres con igual valor y personalidad, y ambos son portadores de Su imagen. Sin embargo, tanto la creación como la redención sugieren que hombres y mujeres tienen funciones diferentes en el matrimonio y en la iglesia. En este sentido, no estamos de acuerdo con la idea de conferir a las mujeres cristianas roles de autoridad o liderazgo en el Ministerio que impliquen pastorear o ejercer autoridad sobre hombres en la iglesia.

Génesis 1:27 / Gálatas 3:28: "Varón y hembra los creó... no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús."

1 Timoteo 2:11-14 / Efesios 5:22-24: "La mujer aprenda en silencio... Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor..."

Matrimonio

Consideramos el matrimonio como un pacto santo e indisoluble ante Dios y bajo el orden de Dios, para unir a un hombre y una mujer, y bajo Su orden divino, para unir exclusivamente a un hombre y una mujer, bajo las premisas de unidad (una sola carne), fidelidad y con los motivos de disolución establecidos en la Biblia (adulterio y abandono malicioso por parte de un incrédulo). Reconocemos el matrimonio como el diseño de Dios para la procreación, el compañerismo y la santificación.

Gobierno de la Iglesia

Nos oponemos al Papado y a la estructura jerárquica de la Iglesia Católica Romana, así como a los modelos de "protección apostólica y profética". Abogamos por un gobierno presbiteriano y congregacional donde la asamblea local participa activamente en las decisiones y la elección de sus líderes, con numerosos ancianos en puestos de liderazgo que ejercen el pastorado y la supervisión.

Sacramentos (Bautismo y Santa Cena)

Bautismo: Sostenemos el bautismo por inmersión como ordenanza para quienes profesan fe personal. Comulgamos con las perspectivas de la teología del pacto en cuanto al bautismo de infantes. Creemos que la fórmula bautismal primara debe ser "en el nombre del Señor Jesucristo".

Santa Cena: Es más que un mero memorial; en este sacramento, confesamos una presencia espiritual real y efectiva del Señor, por la cual los creyentes comulgan con Cristo recibiendo alimento espiritual.

Enseñanzas Doctrinales

Ley de Moisés: No es medio para justificación. Ofrece directrices morales aplicadas a la luz del evangelio (Romanos 10:4).
Mariología e Intercesión: Rechazamos la adoración de imágenes y petición de intercesión a los santos fallecidos. Cristo es el único mediador (1 Timoteo 2:5).
Temas Controversiales: Evitamos discusiones que causen división innecesaria (diezmos, templos, velo, danza). La prioridad es la unidad (Romanos 14:1-4).

Bautismo del Espíritu y Ministerios

Afirmamos que todos los dones del Espíritu Santo, incluyendo aquellos descritos como "señales" o "milagrosos", son válidos y necesarios en la actualidad. Reconocemos que su manifestación debe ser siempre en orden y decencia. Expresamos nuestra oposición a la noción de "apóstol y profeta" como funciones actuales con el mismo nivel de autoridad fundacional bíblica.

Escatología

Segunda Venida: Creemos firmemente en inminencia del retorno de Cristo. Será un único evento público y glorioso. Rechazamos el preterismo parcial o completo.
Cielo e Infierno: Creemos en el Cielo como un lugar real y eterno para los creyentes. Asimismo, en un Infierno de castigo eterno para quienes rechazan a Cristo y no se arrepienten.

Tolerancia y Defensa de la Doctrina

Afirmamos que la tolerancia cristiana no debe comprometer la defensa inquebrantable de la doctrina cristiana fundamental, el Evangelio y la pureza de la sana enseñanza bíblica... Nos reservamos el derecho de refutar, amonestar y corregir con amor y firmeza a quienes promuevan desviaciones del marco ortodoxo de la Doctrina Cristiana y de nuestros principios reformados.